EL CIELO A MIS PIES
Exposición individual en Pazo de Fonseca. Universidad de Santiago de Compostela. Galicia, España
EL CIELO A MIS PIES
Exposición individual en Pazo de Fonseca. Universidad de Santiago de Compostela. Galicia, España
EL CIELO A MIS PIES
Un proyecto expositivo de Luciana Rago
CUANDO EL CIELO SE VUELVE PIEL Y MEMORIA
Atravesamos las puertas del noble Salón Artesonado del Pazo Fonseca y el cielo
se torna vulnerabilidad, piel y memoria, incluso cuerpo, casi como si descendiesen
siglos de historia de ese rico techo mudéjar volviéndose fibras de paisaje. Un cielo
que se deja vencer por la gravedad, en la procura de ser un espacio habitable,
una arquitectura maleable de atmósfera y luz, impregnada de la impronta de la
temporalidad.
El cielo es ahora un camino transitable, que evoca en cada mancha la piel, el
cuerpo y la fragilidad humana. El tránsito. Lo irregular, lo efímero, el deterioro. El
cielo refleja en cada pliegue de papel la memoria física del cuerpo. La pintura
permea, atraviesa las fibras hasta crear formas traslúcidas que transgreden la
fisicidad y el peso, para levitar como una sutil sensación.
En esta obra site specific de la artista argentina Luciana Rago, los papéis de fibras
vegetales son trabajados con tinta y acuarela, en un interesante juego visual en
su fascinación por lo ambiguo, desdibujando el anverso y el reverso, investigando
múltiples posibilidades en una suerte de tensión entre lo leve, lo etéreo y lo denso,
lo permanente. La obra se propone así como una experiencia vital para ser
transitada: una escenografía envolvente que ofrece diferentes puntos de vista e
interpela activamente a quienes la recorren. “El cielo a mis pies”, que toma el
título de una antología de poesía china contemporánea, es una metáfora
compleja, también sensorial: un cielo que se deconstruye en luz, levedad y
emoción, mientras su dermis actúa como registro de memoria, huella y resistencia.
La artista dialoga así con la tradición pictórica oriental, aunque el trazo y la
mancha irrumpen ahora en la tridimensionalidad para interpelar al cuerpo y su
temporalidad imperativa.
«Se va, sí, se va y nos deja; esta vida pasa volando. / El viento del cielo te
hará cambiar de sentido, y libre y ancho será tu camino: / como la
canción de los pájaros, como esas nubes que pasan, como la danza de
los árboles».
Así clamaba el poeta chino Mi Dan, uno de los 53
protagonistas de la antología de poesía china moderna El cielo a mis
pies (Hiperión).
Próxima siempre a vertientes estéticas decoloniales y a la puesta en valor de las
culturas minoritarias y sometidas por las estructuras de poder, Luciana Rago
explora la simbología del color, los dispositivos para la salvaguarda de la
memoria, las narrativas veladas, lo performativo y lo ritual, para, desde la acción
pictórica activar la desjerarquización de la mirada y el pensamiento crítico.
Su obra siempre rompe con los soportes convencionales de lo pictórico, expande
sus límites y permea los espacios, hasta convertirlos en un actor más en la escena.
La memoria del material, la huella del gesto y de la acción artística, los pliegues
del papel como grietas ineludibles en el relato hegemónico, cada irregularidad
construye significado, en una exploración constante de lo desconocido. Pero sus
piezas instalativas exhalan también simbología y reinterpretación, provocan
nuevas lecturas y perspectivas en la búsqueda de esas otras historias no
contadas. Y en esta instalación, las metáforas se suceden en nuestra mente,
removiendo y evocando miles de imágenes, de referencias, de recuerdos, de
representaciones, con ese cielo que desciende casi como una cortina, un velo,
un sudario, un mantel, un hábito, una sábana, casi como el telón de un antiguo
teatro, que nos invita a imaginar otros cielos, otros territorios. Pero también
configura una suerte de laberinto, un espacio en el que perderse, para quizás
encontrarse.
Paula Cabaleiro, comisaria